miércoles, 17 de abril de 2019

Ensayos de los Enfoques Didacticos

Influencia de los cuatro enfoques en el currículo vigente

Cuando se trata de enseñar en el área de la Lengua Española algunos profesores solo tienen la mirada en corregir faltas ortográficas y otros se centran en hacer que sus estudiantes produzcan como máquinas de escribir. Algunos no tienen en cuenta que existen diferentes enfoques que ayudan al aprendizaje de nuestros estudiantes y que en lo personal tomar lo mejor de cada uno de estos enfoque en conjunto con nuestro currículum maximizan la calidad del aprendizaje significativo que es lo que queremos al final de este largo proceso.
Daniel Cassany propone “Enfoques didácticos para la enseñanza de la expresión escrita: enfoque basado en la gramática, en las funciones, el proceso y el de contenido. Estos cuatro enfoques metodológicos tienen como fin o buscan enseñar a los estudiantes a expresarse en la forma oral o escrita. Cada uno de estos enfoques tiene su metodología especial para la enseñanza de la lengua.
El enfoque basado en la gramática se concentra en la ortografía y los signos de puntuación. Este enfoque puede trabajarse sin el acompañamiento de otro enfoque pero para trabajar el enfoque por competencias no es lo recomendable pues el enfoque gramatical es algo estricto con las reglas y en ocasiones se ve muy tradicional. Por esta razón es necesario tomar lo mejor de este enfoque para adaptarlo a lo que queremos. En el mismo orden el enfoque basado en las funciones, busca que el estudiante aprenda una función determinada en la lengua, se basa en ámbitos personales y familiares, no se centra en las reglas gramaticales de ortografía, basado en la parte oral y que el ser humano logre comunicarse. Este debe estar acompañado de otros enfoques, pues no sería lo correcto pedir a los estudiantes que realicen una carta u otro tipo de texto sin tomar en cuenta los signos de puntuación y la ortografía. Por otro lado el enfoque basado en el proceso, señala que más que un producto se valora más el proceso, se le da libertad al estudiante para que escriba, el docente debe crear estrategias y pautas para guiar al estudiante. Finalmente en el enfoque contenido donde prevalece la producción, prioriza los textos académicos como informes, ensayos y artículos, con le interesan los textos no académicos. Todos estos enfoques se pueden observar de manera conjunta en nuestro currículo a la hora de trabajar el contenido de la estructura de la carta, el cuento, la anécdota, etc.
Enseñar Lengua Española sin tomar en cuenta estos enfoques o lo principal no ver la fuerza que estos ejercen en nuestro currículo es navegar contra la corriente. Se tiene que tomar en cuenta que los contenidos en nuestro currículo se apoyan de estos enfoques para lograr enseñar a los alumnos. Además, los docentes, tienen que acompañar estos enfoques de actividades que motiven a los estudiantes a construir su aprendizaje para asegurar que los alumnos logren las competencias necesarias en esta área.

Sarah Estefany Brens

20171- 0126



Enfoques didácticos para la expresión escrita
En la actualidad es de distinguir grandes avances en la literatura y escritura según el pasar del tiempo y sus nuevas modalidades, en las que han venido a implementarse las siguientes propuestas: a) Tradicional sobre la educación lingüística en general desde un enfoque gramatical y b) Funcional, que ha contribuido en gran manera a la renovación de la enseñanza de las lenguas extranjeras. En las dificultades de los distintos profesores de lenguas se les ha hecho una solución agradable para las diferentes complicaciones de manera constructiva y oportuna en las diversas tareas a realizar.
El artículo del escritor y autor Daniel Cassany relata sobre cuatro enfoques que tratan sobre métodos con los que se puede enseñar la expresión escrita. Estos enfoques son: Enfoque basado en la gramática, Enfoque basado en la funciones, Enfoque basado en el proceso y Enfoque basado en el contenido. En este documento le haremos una breve mención a cada una que está presentes y propuestas por Cassany.
Enfoque basado en la gramática
La gramática es un enfoque empleado en la educación y la enseñanza de segundas lenguas. El objetivo no es analizar la estructura de las lenguas sino crear un dialecto especializado que le permita hablar con mayor propiedad de los hechos de las lenguas y facilitar su uso y aprendizaje en situaciones prácticas.
La lengua es presentada de varia formas en las que están prescriptiva y homogénea. La prescriptiva los alumnos aprenden aquello que debe decirse, lo que dicen los libros de gramática: la normativa. Lo importante es que sepan distinguir lo que es correcto y lo que es incorrecto. En la homogénea es porque no se tiene en cuenta la realidad dialectal de la lengua ni tampoco el valor sociolingüístico de cada palabra. Se ofrece un solo modelo lingüístico al alumno, que suele  corresponder al estándar neutro y formal de la lengua (el dialecto más hablado de ésta, o el que tiene más difusión e importancia sociolingüística).
Este enfoque contiene varios modelos pero los que destaca el autor Cassany son: el Modelo oracional, el modelo textual, el modelo lingüístico . El modelo oracional en este la enseñanza se centra en el ámbito de la oración:  las categorías o partes de la oración, la concordancia, la ortografía, etc. En cambio, en el modelo textual, los contenidos abarcan el texto o el discurso completo: se enseña a construir párrafos, a estructurar lógicamente la información del texto, a escribir una introducción y una conclusión, etc. Y por último el modelo lingüístico que también es prescriptivo, y no descriptivo o predictivo. Los alumnos aprenden aquello que debe decirse, lo que dicen los libros de gramática: la normativa. Lo importante es que sepan distinguir lo que es correcto y lo que es incorrecto.

Algunos ejemplos según Cassany de este enfoque en clase pueden ser: 1. Se explica un ítem lingüístico (el profesor lo explica, se lee en el libro de texto, etc.), de una forma teórica y luego se ponen ejemplos. Los alumnos comprenden la explicación. 2. Se hacen prácticas mecánicas. Los alumnos ejercitan el ítem nuevo en situaciones controladas y en pequeños contextos (palabras, frases...). 3. Se hacen prácticas abiertas. Los alumnos ejercitan el ítem en situaciones no controladas (redacciones) y contextos más globales. 4. El profesor corrige los ejercicios de los alumnos.


Enfoque basado en las Funciones.

Este trata y relata que la lengua como tal no es un conjunto de conocimientos  que el alumno tenga que memorizar, sino un medio o  herramienta útil para conseguir cosas tales como: leer el periódico, pedir un café en un bar, expresar los sentimientos, mostrar amabilidad, etc. La acción concreta con la que se consigue algún objetivo se llama acto de habla y consiste en la codificación o decodificación de un texto lingüístico.

Los objetivos para una lección o clase es  aprender a realizar una función en la lengua que se aprende. La metodología es práctica en un doble sentido: por una parte, el contenido de la clase son los mismos usos de la lengua, tal como se producen en la calle; por otra, el alumno está constantemente activo en el aula: escucha, lee, habla con los compañeros, práctica, etc.

Los primeros ejemplos de este enfoque se desarrollaron en la enseñanza del inglés y del francés como segunda lengua para principiantes o para estudiantes de primeros niveles. Tratándose de alumnos con necesidades básicamente orales, estos cursos dieron un tratamiento muy limitado a la expresión escrita. De hecho, no es hasta principios de los años ochenta, cuando empiezan a desarrollarse métodos exclusivos de expresión escrita con estos planteamientos (Johnson, 1981).

Este enfoque surge en la enseñanza de la segunda lengua y, en concreto en el seno de una metodología que se fundamenta en la comunicación. Se dice lo más importante de una lengua para usarla, para comunicarse. Cabe destacar que este enfoque se afianza más en que el mensaje sea comprendido. Además, obtiene ciertas influencias de la sociolingüística y del campo de la didáctica.

Enfoque basado en el proceso
Este enfoque trata más bien de las competencias y capacidades que tienen los pedagogos y alumnos para la buena redacción, ya que, en los años setenta en Estados Unidos se realizaron investigaciones o estudios  sobre el proceso de producción y composición  de textos escritos. Los resultados de las investigaciones sugerían que los escritores competentes (alumnos que obtenían buenos resultados) utilizaban una serie de estrategias o habilidades para escribir que eran desconocidas por el resto de los alumnos (los que sacaban malas notas). Este hallazgo significó el reconocimiento que para escribir satisfactoriamente no es suficiente con tener buenos conocimientos de gramática o con dominar el uso de la lengua, sino que también es necesario dominar el proceso de composición de textos: saber generar ideas, hacer esquemas, revisar un borrador, corregir, reformular un texto, entre otras.

Según Flower (1985) algunas lecciones o capítulos como métodos:
Paso 1: Explorar el problema retórico. Paso 2: Hacer un plan de trabajo. Paso 3: Generar ideas nuevas. Paso 4: Organizar tus ideas. Paso 5: Conocer las necesidades de tu lector. Paso 6: Transformar la prosa de escritor en prosa de lector. (La prosa de escritor es lo que se escribe para uno mismo, y la de lector lo que se escribe para otros -ver Flower, 1979, o Cassany, 1987). Paso 7: Repasar el producto y el propósito. Paso 8: Evaluar y corregir el escrito. Paso 9: Corrección de los conectores y de la coherencia.

Otro aspecto muy particular de este enfoque es la corrección de los trabajos de los alumnos. Según la teoría (Cassany, 1989), no se corrige el producto sino el proceso de redacción. No interesa tanto erradicar las faltas de gramática del escrito como que el alumno mejore sus hábitos de composición: que supere los bloqueos, que gane en agilidad, que rentabilice su tiempo, etc. De esta manera, la corrección supera con creces el marco lingüístico y atañe campos psicológicos como la forma de pensar o el estilo cognitivo, las técnicas o las destrezas de estudio, la creatividad, etc. En definitiva, ya no se habla de corrección sino de asesoramiento.

Según la teoría (Cassany, 1989), no se corrige el producto sino el proceso de redacción. No interesa tanto erradicar las faltas de gramática del escrito como que el alumno mejore sus hábitos de composición.

Este enfoque pone el énfasis o se basa mayormente en el proceso de composición, en contraposición a los anteriores, que premiaban el producto acabado y listo. Lo importante no es enseñar sólo cómo debe ser la versión final de un escrito, sino mostrar y aprender todos los pasos intermedios y las estrategias que deben utilizarse durante el proceso de creación y redacción.
Enfoque basado en el contenido.

El enfoque se plantea como dos contextos académicos distintos en la época de los ochenta, en un concurso de escritura de las universidades y de los colleges, en las escuelas básicas y medias con el movimiento escrito. Observando que en ambos contextos se fundamentan en el planteamiento del contenido sobre todo, ya sea gramatical, función o proceso.

El interés por la escritura está enlazado  con el interés por otras habilidades lingüísticas como la lectura o la comprensión oral, así como con otras destrezas más abstractas como la selección de la información relevante, el resumen, la esquematización y el procesamiento general de la información, etc. Así, al tener que atender también a necesidades cognitivas más generales, a parte de las estrictamente lingüísticas, los ejercicios de expresión se convierten en tareas o proyectos muy complejos que requieren un trabajo intelectual importante.

En conjunto, se trata de un enfoque muy especializado en la enseñanza de las habilidades lingüísticas académicas. Se realiza en el contexto de los estudios superiores y utiliza ejercicios de tareas o proyectos sobre temas académicos.

En base a lo planteado con los enfoques que podemos desarrollar a la hora de expresarnos de manera escrita podría hacer la mención de que cada uno de ellos puede complementar unos con otros pero cada uno comprende características distintas como reglas y comprenden los pilares en los cuales nos podemos fundamentar para mejorar nuestro protocolo escrito y comprensivo. Adquirir los contenidos de cada enfoque debería ser esencial para estudiantes, maestros u otras personas las cuales deseen obtener una mejora tanto en su léxico como su escritura.

Sixmarbi Arias Rubio


Ensayo sobre los enfoques estudiados en el currículo

En el nuevo diseño curricular del Nivel Primario Segundo Ciclo se plantea un nuevo enfoque, el cual cambia de manera radical el sistema educativo de la República Dominicana, este enfoque es por competencias el cual busca no solo enfatizar el contenido y los componentes curriculares al contexto escolar sino desarrollarlo más ampliamente especificándolo a la situación que el alumno ve en su diario vivir garantizando de esta manera un aprendizaje mas significativo. En el artículo “Enfoques didácticos para la enseñanza de la expresión escrita” de Daniel Cassany, se ven plasmados algunos enfoques que facilitan de alguna manera la enseñanza de la Lengua; en este ensayo veremos la importancia de la implementación de dichos enfoques a la hora de lograr un aprendizaje significativo en los estudiantes.
Cassany en su artículo explica cuatro enfoques claves para el desarrollo de la lengua escrita, estos enfoques se prestan para suplir diversidades de problemas que tenemos en la escuela, desde deficiencias en la lecto-escritura, hasta problemas de comprensión, esto atendiendo diferentes agrupaciones, estos son: Los enfoques gramatical, funcional, procedimental y contextual. La importancia de cada uno de ellos radica en las necesidades que estos ayudan a suplir.
Cada uno de estos enfoques tiene su función propia, ayudan a mejorar uno o dos aspectos fundamentales en la lengua escrita, pero desde mi punto de vista los más importantes son, el enfoque gramatical y el contextual, ya que estos si cumplen una función clara en la utilización de la escritura como medio de comunicación. En nuestra vida diaria la comunicación es una constante, por esta razón saber gramática es necesario para comunicarnos de manera coherente, haciendo correcto de las palabras y reglas de la lengua escrita, de igual manera el enfoque contextual es importante para situar dichos conocimientos el ámbito en que nos desarrollamos, a las situaciones de nuestra cotidianidad, para lograr una buena comunicación con las personas que nos rodean; mientras que los demás enfoques son útiles pero no tanto como estos, ya que a pesar de que algo sea funcional no quiere decir que se adapte al contexto, puede que no lo logre del todo, al igual que los procedimientos no siempre son el fin ultimo de la comunicación, puede que si los llevemos a cabo en algunas ocasiones como también nos pasamos de largo y no nos detenemos a tomarlas en cuenta para otras cosas ya que si encontramos una manera más fácil de lograr nuestro objetivo, los procedimientos cambian o de obvian.
Es importante saber la importancia de la lengua escrita, los enfoques de esta y las implicaciones de cada uno de ellos, como maestros debemos aprender a utilizarlos, combinarlos, crear nuevas alternativas para el uso correcto de ellos, utilizarlos a favor de los estudiantes en el proceso de enseñanza aprendizaje, la lengua escrita al igual que la lengua hablada esta en constante cambio por lo tanto debemos saber adaptarla sin olvidar cual es el fin de la enseñanza de esta a los alumnos. Los enfoques en los cuales está fundamentada la escritura a pesar de estar presente, en la mayoría de los casos no están combinados todos, por eso es importante priorizar aquellos que nos ayudan a desarrollarnos en nuestros ámbitos.  Tales como los mencionado anteriormente, la importancia de el enfoque gramatical y el contextual, un tanto superior a las del conceptual y funcional, ya que lo que mas es evidente es la manera en que se escribe, la utilización de los enunciados correctos para cada contexto en que se desarrolla.
En conclusión es importante saber la función que cumplen cada uno de los enfoques en los cuales se fundamenta la lengua escrita, identificar en donde se pueden utilizar y de que manera los podemos añadir a nuestros ejercicios a la hora de enseñarle a los estudiantes a escribir de manera correcta, pero por encima de eso tenemos la importancia de lograr que dominen la gramática y su utilización en el contexto, hacer que en su diario utilicen la escritura de la manera que corresponde y se adapta a la situaciones que se presente.
Rachell Cepeda Brito

¿Cuál es el orden jerárquico que se deben aplicar los diversos enfoques al momento de enseñar la lengua escrita?


En la educación actual hemos visto algunos problemas que se presentan en las escuelas, entre los más notorios se destacan: déficit en el dictado, la lectura y escritura son lentas y silábicas, confusión con las letras. No es adecuado emplear los cuatro enfoques al mismo tiempo, puesto que cada uno de ellos tiene su propósito, y las diferencias son de enfoque y de énfasis. Cada uno propone metodologías y finalidades distintas, por lo cual lo más sabio es incorporar y apuntar éstas a las necesidades de cada estudiante, ya que, si lo vemos del punto de vista que el estudiante debe conseguir comunicarse, luego aprender las reglas para así aplicarlas en lo que este quiere decir, para después llevar un proceso mediante el cual pueda regirse para escribir correctamente no basta con poseer buenos conocimientos gramaticales o dominar la lengua como tal, sino que es preciso saber componer textos y producir ideas, y por ultimo ya con todo lo aprendido el estudiante pueda incorporarlo con los contenido a aprender para así lograr tener un aprendizaje significativo.
Según Daniel Cassany en su documento Enfoques Didácticos para la expresión de la expresión escrita dice que en "el enfoque funcional la lengua no es un conjunto cerrado de conocimientos que el alumno tenga que memorizar, sino una herramienta comunicativa útil para conseguir cosas: pedir un café en un bar, leer el periódico, expresar los sentimientos, pedir información, mostrar amabilidad, etc. La acción concreta con la que se consigue algún objetivo se llama acto de habla y consiste en la codificación o descodificación de un texto lingüístico." El primer enfoque que se debe trabajar es el funcional, ya que, el alumno no aprende a leer y a escribir para hacer tareas o para ser promovido de año. El futuro no es algo que a un niño le preocupe. Como dice el Dr.Tonucci: "Un correcto proceso educativo debería preocuparse siempre por el presente, intentando no arruinar lo que se ha hecho en el pasado y utilizarlo en todas y cada una de sus potencialidades". El estudiante, por lo tanto, necesita aprender cosas que le sean de utilidad hoy y no mañana. Para resolver pequeños problemas, para sentirse feliz, pleno, satisfecho y capaz.
Cassany además en el mismo documento dice que en " el enfoque gramatical la idea básica es que para aprender a escribir se tiene que dominar la gramática de la lengua (las reglas que la construyen, la esencia, la estructura, la organización formal subyacente, etc.). El núcleo de la enseñanza lo constituye precisamente este conjunto de conocimientos gramaticales sobre la lengua: sintaxis, léxico, morfología, ortografía, etc., obviamente, la influencia más importante que recibe este enfoque proviene del campo de la lingüística o de la gramática." El segundo enfoque se debe trabajar es el gramatical puesto que es bastante amplia, y radica en el hecho de que sirve como texto de consulta ante las dudas relacionadas con el manejo y el uso del lenguaje, para establecer normas correctas de ortografía, las formas de expresarnos oralmente o para analizar nuestro lenguaje.
 Por otra parte, Cassany resaltó que "el enfoque por proceso para escribir satisfactoriamente no es suficiente con tener buenos conocimientos de gramática o con dominar el uso de la lengua, sino que también es necesario dominar el proceso de composición de textos: saber generar ideas, hacer esquemas, revisar un borrador, corregir, reformular un texto, etc. El conjunto de estas estrategias constituye lo que se llama, de una forma un poco tosca, el perfil del escritor competente. " El tercer enfoque que se debe trabajar es el procesual debido a que la escritura como proceso refleja el desarrollo de capacidades cognitivas y comunicativas, por lo que su fin es explotarlas para conseguir textos comprensibles y correctamente estructurados.
Cassany dice que "el enfoque por contenido la idea fundamental que subyace es la supremacía del contenido por encima de la forma (sea ésta gramática, función, tipo de texto o proceso). Se pone el énfasis en lo que dice el texto, en el contenido, y no en cómo se dice, en la forma. Interesan cuestiones como si las ideas son claras, si están ordenadas, si son originales, si se relacionan con argumentos sólidos, si son creativas, etc. Los aspectos formales de la expresión y del texto (estructura, presentación, gramática, etc.) no se incluyen en la programación del curso y sólo se tratan si el alumno presenta necesidades de este tipo. No se escribe sobre la experiencia personal de cada uno, sino sobre algún tema académico. Las fuentes de la escritura son, pues, básicamente bibliográficas: libros, conferencias, apuntes, artículos, etc. De esta forma, la clase de expresión escrita se relaciona muy estrechamente con las disciplinas de contenido de la carrera. La habilidad («skill») de la expresión escrita se integra con las otras habilidades lingüísticas (escuchar, leer y hablar) en el contexto del trabajo académico. Se entiende que el desarrollo de una habilidad no se realiza aisladamente del aprendizaje global de las destrezas lingüísticas. " Por último, se debe trabajar el enfoque por contenido, ya que, con estos enseñamos a los estudiantes el carácter instrumental del lenguaje escrito, como medio para resolver necesidades prácticas y concretas de su vida cotidiana, de modo que se trabaja el lenguaje escrito a lo largo de toda la actividad escolar. Partiendo de las ideas previas de los alumnos acerca de la lectura y la escritura, intentamos desarrollar las habilidades de la lectoescritura a través de un aprendizaje significativo, en el que se trabaja con textos reales, entendidos como la unidad básica de comunicación escrita que tiene significado, usando siempre el lenguaje con una intención, con un uso que puede variar desde para comunicar algo hasta para disfrutar y compartir. Con todo esto podemos demostrar la aplicación de este orden para enseñar la lengua escrita es favorable y de suma importancia que el docente lo tome en cuenta al momento de trabajar la asignatura de Lengua Española en todos sus aspectos.



Rocio Rosario Peña
20171-0414

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